El segundo par de ojos
En transferencia y custodia, quien mide no puede ser quien aprueba. Atilax lo aplica de forma estricta, y conviene conocerlo porque explica por qué a veces un botón aparece deshabilitado:
| Acción | La hace | Regla |
|---|---|---|
| Registrar un aforo | Operador | Lo aprueba otra persona, nunca quien lo registró |
| Enviar un valor manual por radar en falla | Operador | Lo aprueba un supervisor distinto |
| Enviar una muestra de laboratorio | Laboratorio | Quien la envía no la aprueba |
| Importar una tabla de aforo | Ingeniero | La publica otro ingeniero |
| Crear un lote | Operador | Quien lo crea no emite su ticket |
| Emitir un ticket | Supervisor | Quien lo emite no lo anula |
Cuando un botón no le corresponde a quien entró, la pantalla lo dice junto al botón, antes del clic (por ejemplo, «Creaste este lote: debe emitirlo otro supervisor»). Esta separación no es una validación de pantalla que se pueda saltar: la sostiene la propia base de datos.
Por eso hace falta un usuario por persona, y en el piloto, dos supervisores y dos ingenieros.
En transferencia y custodia, quien mide no puede ser quien aprueba. Quien crea un lote no emite su ticket, y quien emite no lo anula. Cuando un botón no le corresponde, la pantalla lo dice antes del clic. Y como la regla la sostiene la base de datos, no hay forma de saltarla: por eso cada persona entra con su propio usuario.